Esta mañana hemos subido al Garbi. Nuestra odisea comienza a las 8 en Puerto de Sagunto, desde donde salgo. Me reúno con Tico y Juan en el cauce del Palancia, y nos dirigimos, siguiendo el río, a Albalat, donde comenzamos la ascensión por la carretera a Segart. La hacemos bastante deprisa, luego nos pasará factura, ya en Segart paramos a refrescarnos en la fuente de la plaza. Tras 5 minutos para recuperar, continuamos nuestra subida por las enormes rampas a la salida del pueblo. Pasado lo más duro, nos desviamos por un camino a la derecha, que no para de subir, pero que se lleva bien. Tras pasar una caseta de ganado nos encontramos con una desviación a la izquierda, pero en este caso no seguimos la máxima "en caso de duda para arriba", y seguimos, errónamente, de frente , encontrándonos al poco una subida a la izquierda hormigonada. Se trata de una subida de más del 30% y de unos 500 metros, que llega a ningún sitio. La desolación se refleja en nuestras caras y tras unos minutos para bajar de las 200 pulsaciones a las que nos habremos puesto, regresamos hasta la caseta de ganado para coger el camino bueno. Llegamos a las ultimas rampas de la carretera del Garbí, y paramos a almorzar en el bar del Barraix, en el que casi no hay gente, pero donde hemos almorzado bien y baratillo.
La bajada por la fuente del Barraix. Cuando llegamos a la desviación del SLV 24 a Belsesga, indico a mis compañeros el bajar por ahí, sin embargo optan por seguir de frente, llegando a los 5 minutos de bajada a ninguna parte (por segunda vez). Volvemos sobre nuestros pedales a la desviación del sendero a Belsesga, el cual cogemos. Se trata de un sendero en trialera, lleno de piedra sueltas y no sueltas, y, en algún tramo, rodeado de vegetación hostil (zarzas...). A mi me gustan las trialeras, así que me adelanto, y casi sin poner pie a tierra, me presento en las últimas bajadas, llenas de piedras, aquí, la falta de experiencia y el cansancio me juegan una mala pasada, y hago un invertido, saliendo por encima del manillar y dando con mis huesos en las duras rocas. incluso oigo el chasquido del casco al golpearme con una de ellas. Maltrecho me incorporo, y me reviso (no en vano ya tengo 42 años, y no esta uno para estas leches). La cabeza bien, gracias al casco, las costillas fuertemente golpeadas (a la hora de escribir esto casi no me puedo mover), aunque no parecen rotas, un bollo en la pierna, y la mano izquierda tambien con un fuerte golpe. Afortunadamente nada grave, así que me monto en la burra y sigo hasta abajo donde espero, casi 8 minutos, a mis compañeros. Tras contarles la leche, y hacer unas cuantas llamadas informando de nuestra tardanza, continuamos, ya sin mas historias, nuestra vuelta a casa, donde llego a las 13:30 (cinco horas de bici).